
El barro cocido, modelado a mano desde 1890.
Baldosas, ladrillos y tejas nacidos de una arcilla de Murcia — secados al viento, cocidos al fuego de cáscara de almendra. Cinco generaciones, un solo gesto.
Hecho a mano
Cada pieza pasa por las manos de un artesano. Nunca una máquina sola.
Arcilla de Murcia
Una tierra extraída junto al taller, elegida por su grano y su color.
Cocido a fuego de leña
Cáscara de almendra y hueso de aceituna — una cocción lenta que fija el tono.
Enviado a todo el mundo
De Valentín hasta tus obras, por toda Europa y más allá.
Cinco generaciones, el mismo taller, la misma tierra.
En Valentín, en el corazón de Murcia, la familia Pérez modela el barro cocido desde 1890 — la misma arcilla, el mismo fuego, el mismo gesto transmitido de padres a hijos.
Desde la extracción de la arcilla hasta el secado al viento y la cocción con cáscara de almendra, todo sigue siendo manual. Eso es lo que da a cada pieza su grano y su matiz.
No hay dos piezas exactamente iguales. Esa es nuestra definición de lo auténtico.
Nuestra historia →


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Formatos, colores, fichas técnicas: todo nuestro oficio reunido en un catálogo, y un equipo para acompañar tus proyectos.




